Los plátanos no nacen curvos: se doblan hacia arriba para alcanzar la luz y luchar contra la gravedad para recibir más sol.

¿Por qué los plátanos tienen esa forma de media luna en lugar de crecer rectos como un pepino? ¡Los plátanos son grandes admiradores del sol!
Los plátanos crecen en racimos desde un corazón floral. Al principio los frutos verdes crecen hacia el suelo por la gravedad. Pero al crecer necesitan más luz para estar sanos. Para conseguirla usan un truco llamado "geotropismo negativo".
En lugar de seguir hacia el suelo, el plátano se curva y crece hacia arriba. Literalmente lucha contra la gravedad para alcanzar la luz que se cuela entre las hojas del banano. Al crecer contra el tirón de la Tierra hacia el cielo, acaban con esa curva característica.
Si crecieran rectos hacia un lado, podrían pesar demasiado y romper la planta o quedar en la sombra sin energía. Al curvarse hacia arriba, el plátano se mantiene seguro, recibe su "baño de sol" y se convierte en la fruta amarilla que vemos en la tienda.
Los plátanos son curvos porque crecen hacia el sol. Empiezan creciendo hacia abajo y luego dan un giro en U hacia la luz. Esa lucha entre gravedad y sol es lo que da a cada plátano su forma de sonrisa.