Mientras la mayoría de países mide su dinero (PIB), Bután mide sus sonrisas. Creen que un entorno sano y una mente tranquila valen más que solo ser ricos.

En 1972 el 4.º Rey de Bután dijo: "La Felicidad Nacional Bruta es más importante que el Producto Interior Bruto." Desde entonces este pequeño reino del Himalaya sigue un camino único que valora tanto el corazón como el bolsillo.
En lugar de mirar solo ventas o dinero (PIB), Bután mide el éxito con cuatro pilares: desarrollo sostenible (sanidad, educación, alimentación sin dañar el futuro); conservación del medio ambiente (Bután es el único país con huella de carbono negativa: absorbe más CO₂ del que emite); preservación de la cultura; y buen gobierno.
El gobierno envía equipos por todo el país a hacer cientos de preguntas a la ciudadanía: no solo "¿Eres feliz?" sino cuánto dormiste, si te sientes unido a tu comunidad, con qué frecuencia meditas o vas a fiestas.
Bután recuerda al mundo que el dinero no siempre compra paz. Protegiendo los bosques (la ley exige que al menos el 60 % del país siga siendo bosque) y limitando el turismo masivo, priorizan el bienestar a largo plazo sobre el beneficio rápido.
Bután cree que una persona con la tripa llena pero el corazón estresado no es realmente "próspera". Su modelo FNB demuestra que un país puede ser moderno y desarrollado y a la vez verde, tranquilo y orgulloso de su cultura.