Las zanahorias son sanas pero no mejoran la vista. Si comes demasiadas, un pigmento natural puede cambiar el color de tu piel.

Durante años se ha dicho a los niños que coman zanahorias para ver mejor en la oscuridad. Aunque tienen mucha vitamina A, no son gafas mágicas. De hecho, comer demasiadas puede darle a tu piel un tono sorprendente.
La idea de que las zanahorias dan "visión nocturna" empezó como mentira. En la Segunda Guerra Mundial el gobierno británico contó eso para ocultar que usaban el radar para localizar aviones enemigos de noche. No querían que se supiera el secreto, así que dijeron que sus pilotos comían muchas zanahorias. La gente se lo creyó y el mito sigue vivo.
Las zanahorias tienen betacaroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A. Esa vitamina es importante para la salud ocular, pero no corrige la vista borrosa ni te hace ver en la oscuridad total. Con una dieta que ya tenga suficiente vitamina A, comer más zanahorias no mejorará tu vista.
Si bebes mucho zumo de zanahoria o comes kilos al día, la piel puede volverse naranja. Eso se llama "carotenemia". El betacaroteno es un pigmento; cuando hay demasiado en la sangre, se nota en la piel, sobre todo en palmas y plantas. No es peligroso y vuelve a la normalidad si reduces el consumo.
Las zanahorias ayudan a mantener los ojos sanos, pero no dan supervisión. Lo de la "visión nocturna" fue propaganda de guerra. Lo del tono naranja en la piel es real: comer demasiadas puede teñir la piel de amarillo o naranja por el pigmento.