Puede parecer impactante, pero en la cultura butanesa, estos símbolos no son ofensivos. ¡Son signos espirituales antiguos para ahuyentar a los malos espíritus, alejar los chismes y proteger el hogar!

En los pueblos tradicionales de Bután, es común ver pinturas coloridas de falos en las paredes. Lejos de ser algo vulgar, es una tradición de protección muy respetada.
Esta costumbre proviene de Drukpa Kunley, un santo del siglo XV conocido como el "Loco Divino". Él usaba métodos poco convencionales para enseñar budismo y, según la leyenda, derrotó a demonios usando este símbolo como un "rayo ardiente".
Los butaneses creen que estas imágenes:
Para Bután, estas imágenes no son sexuales, sino que representan poder y la victoria del bien sobre el mal. Es un ejemplo fascinante de cómo lo sagrado varía según la cultura.