En la isla de La Gomera se desarrolló un "lenguaje de pájaros" secreto para enviar mensajes entre montañas y valles.

Imagina que quieres decirle algo a un amigo que está en una cima a kilómetro y medio. Podrías gritar hasta quedarte ronco, o hacer lo que en La Gomera: silbar.
En La Gomera (islas Canarias, España) existe una lengua única llamada Silbo Gomero. No es un código de pitidos de sí/no: es una lengua real que imita los sonidos del español. Con dedos, lengua y manos, los silbadores convierten palabras en silbidos agudos que suenan a pájaros.
La Gomera está llena de barrancos y valles profundos. Antes, ir a casa del vecino podía llevar horas bajando y subiendo montañas. Pero el sonido viaja rápido: un silbido fuerte puede llegar a 5 km al otro lado del valle. Los campesinos lo usaban para llamar a los niños, avisar de incendios o contar las noticias del día.
Con la llegada del teléfono y las carreteras, la gente casi dejó de silbar. Los isleños no quisieron perder su "voz". Hoy el Silbo Gomero es asignatura obligatoria en las escuelas. Todos los niños aprenden a "hablar" con el aliento. La UNESCO lo declaró Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
El Silbo Gomero es una versión silbada del español usada en La Gomera. Nació para comunicarse a larga distancia en terreno montañoso. Hoy es patrimonio cultural protegido y se enseña a todos los escolares.