El lago Natron en Tanzania tiene un agua tan extraña que puede conservar animales muertos, dejándolos como convertidos en piedra.

En el este de África hay un lago rojo y misterioso llamado Lago Natrón. Es famoso por algo inquietante: los cuerpos de aves y animales pequeños que mueren allí a menudo aparecen en la orilla como estatuas grises y duras.
Suena a película de terror, pero es química básica. El agua del Natrón es muy alcalina (lo opuesto a ácida) y muy salada. Contiene mucho "natrón" (carbonato sódico y bicarbonato), lo mismo que usaban los egipcios para momificar. Cuando un animal muere en el agua, los minerales penetran y endurecen el cuerpo, conservándolo como una estatua.
El agua es muy tranquila y refleja el cielo como un espejo gigante. A veces las aves se confunden y se lanzan al lago. El agua puede llegar a 60 °C y está llena de sustancias que queman piel y ojos; los animales no adaptados no sobreviven si caen.
Aunque para la mayoría es mortal, el lago no está vacío: un tipo de alga roja ama el agua salada y le da su color. Miles de flamencos usan el lago como refugio para anidar; como pocos animales pueden cruzar el agua cáustica, los flamencos están a salvo de depredadores.
El Natrón no convierte a los animales vivos en piedra al instante. Su mezcla química única conserva los cuerpos de los que mueren allí y los deja como momias blanquecinas con aspecto de estatua. Un lugar a la vez mortal y hermoso.