En una zona lluviosa de la India, la gente no construye puentes con acero. ¡Los "cultivan"! Guiando las raíces de los árboles durante décadas, crean caminos vivos que se fortalecen con el tiempo.

En Meghalaya, India, uno de los lugares más lluviosos del mundo, los puentes de acero se oxidan rápido. Por eso, el pueblo Khasi "cultiva" sus puentes.
Usan el árbol Ficus elastica. Guían sus raíces aéreas a través del río usando troncos huecos. Tardan entre 15 y 30 años en ser lo suficientemente fuertes para cruzar.
A diferencia de nuestras construcciones, estos puentes están vivos. La lluvia y la humedad los ayudan a crecer y entrelazarse, haciéndolos más resistentes con cada año que pasa. Algunos duran más de 500 años.
Es arquitectura natural perfecta. En lugar de luchar contra la selva, los locales la convirtieron en su infraestructura más duradera.