Se han encontrado tarros de miel en tumbas del antiguo Egipto con miles de años y ¡siguen siendo aptos para el consumo!

Casi todo lo de tu cocina acabará estropeándose, pero un tarro de miel pura podría estar en la estantería miles de años y seguir en buen estado. Es el snack más duradero de la naturaleza.
¿Cómo se mantiene fresca? Tres factores:
La mejor prueba es la historia: en tumbas egipcias se ha encontrado miel de hace más de 3.000 años. Cuando la probaron (¡sí, la probaron!), seguía dulce y apta para el consumo. La miel vieja se espesa y se cristaliza; con un poco de calor se vuelve a liquidar.
Solo se mantiene así si el tarro está cerrado. La miel es higroscópica: absorbe humedad del aire. Si dejas el bote abierto en un sitio húmedo, entrará agua y con el tiempo pueden crecer levaduras y estropearse.
La miel dura "para siempre" porque es seca, ácida y lleva sustancias que matan gérmenes. Es uno de los pocos alimentos sin fecha de caducidad, siempre que el tarro esté bien cerrado.