Muchos creen que la joroba es como una botella de agua, pero está llena de grasa. Esa grasa ayuda a los camellos a sobrevivir días sin comer en el desierto.

Si dibujas un camello, siempre pones la joroba. Pero esa joroba no está llena de agua como una cantimplora: está llena de algo más útil para un viaje largo: grasa.
La joroba del camello es un depósito de grasa. Cuando encuentra comida, come todo lo que puede y convierte el exceso en joroba. Cuando no hay comida en el desierto, el cuerpo "consume" esa grasa para tener energía. Si pasa mucho tiempo sin comer, la joroba se ablanda y se inclina hasta que vuelve a comer.
En el desierto hace mucho calor. Si el camello tuviera grasa repartida por todo el cuerpo, sería como llevar un abrigo grueso al sol. Al concentrarla en la joroba, el resto del cuerpo puede mantenerse más fresco.
Si la joroba es para comida, ¿cómo se hidratan? Los camellos ahorran agua muy bien: pueden beber hasta unos 40 galones de una vez. El agua va a la sangre y a las células. Casi no sudan y hasta recuperan humedad al respirar.
Los camellos guardan grasa, no agua, en la joroba. La joroba actúa como batería de emergencia cuando escasea la comida. Para la sed, almacenan agua en la sangre y su cuerpo está hecho para no desperdiciar una gota.