Los flamencos nacen grises. Su vibrante color rosa proviene de los pigmentos carotenoides en los camarones y algas que comen. ¡Si dejaran de comer esto, eventualmente se volverían blancos!

En el reino animal, tener buen aspecto depende a menudo de una dieta muy específica. El flamenco es el mejor ejemplo de una "transformación" impulsada por lo que come.
Los polluelos de flamenco nacen con plumas grises o blancas. No tienen ni rastro de rosa al nacer. Necesitan de dos a tres años de alimentación constante para alcanzar su famoso brillo tropical.
El ingrediente secreto son los carotenoides. Estos son los mismos pigmentos que hacen que las zanahorias sean naranjas. Los flamencos se alimentan de pequeños crustáceos y algas ricas en estos pigmentos, que luego se depositan en sus plumas.
El color de un flamenco no es un rasgo permanente; es un "tinte" natural. Si un flamenco dejara de comer su alimento habitual, su vibrante color rosa se desvanecería con cada pluma nueva que creciera.