Conocidos como aleaciones con memoria de forma, metales como el Nitinol pueden doblarse o aplastarse, pero "recuerdan" su forma original. ¡Solo aplica un poco de calor y volverán a la normalidad como por arte de magia!

Imagina un clip que, sin importar cuánto lo dobles, vuelve a su forma original al contacto con agua caliente. Esto es posible gracias al Nitinol, una mezcla de Níquel y Titanio.
El secreto está en su estructura cristalina. El Nitinol cambia entre dos fases según la temperatura:
El Nitinol es un "material inteligente" que usa el calor para reconstruir su estructura atómica, demostrando que incluso un metal puede tener una memoria asombrosa.