Hoy "bug" significa un fallo en el código. El primero fue un insecto real que se quedó atrapado dentro de una máquina gigante.

Cuando una app se cuelga o un juego se congela, decimos que hay un "bug". Aunque hoy usamos la palabra para errores digitales, el "primer bug" más famoso fue una polilla de seis patas de verdad.
En 1947, un equipo de la Universidad de Harvard trabajaba con el ordenador gigante Mark II. La máquina dejó de funcionar bien. Revisaron el laberinto de cables y relés hasta que encontraron el fallo: ¡una polilla real atrapada en una pieza (relé nº 70)!
La pionera de la informática Grace Hopper formaba parte del equipo. Sacaron la polilla con pinzas y la pegaron en el cuaderno de bitácora. Al lado escribieron: "First actual case of bug being found." Aunque "bug" ya se usaba para problemas técnicos, este suceso popularizó el término en el mundo de los ordenadores.
Por culpa de esa polilla, arreglar errores en ordenadores pasó a llamarse "debugging" (desinsectar). Cada vez que un programador corrige un fallo en su código, sigue los pasos de quienes sacaron una polilla de una máquina gigante hace 80 años.
El término "bug informático" se hizo leyenda cuando una polilla real se quedó atrapada en el Mark II de Harvard en 1947. Los ingenieros pegaron el insecto en su cuaderno y desde entonces usamos "bug" para cualquier problema que impide que un ordenador funcione bien.