Hace miles de años no había farmacias. Se usaban cosas como heces de cocodrilo para intentar prevenir el embarazo.

El antiguo Egipto es famoso por las pirámides y las momias, pero también tuvo ideas muy creativas (y asquerosas) en medicina y planificación familiar.
Hace unos 4.000 años los médicos egipcios escribieron sus secretos en papiros. Uno de ellos, el "Papiro Kahun", describe una receta anticonceptiva: mezclar excremento de cocodrilo con miel o masa fermentada y usarlo como barrera física. Aunque suene sucio, se basaba en una lógica científica temprana.
El excremento de cocodrilo es ligeramente ácido. Hoy se sabe que sustancias muy ácidas pueden actuar como "espermicida" y frenar a los espermatozoides. Así que, aunque fuera maloliente e insalubre, los egipcios estaban usando sin saberlo una forma básica de química.
Probablemente no. Usar excrementos en medicina causaba infecciones. Aun así muestra que hace miles de años ya se buscaba controlar cuándo tener hijos, usando lo que la naturaleza ofrecía —incluido lo que dejaban los grandes reptiles del Nilo.
Los antiguos egipcios usaban una mezcla de excremento de cocodrilo y miel como anticonceptivo. Creían que la pasta ácida y pegajosa serviría de barrera. Era un método maloliente y peligroso, pero demuestra que el ser humano lleva milenios buscando soluciones médicas en los sitios más raros.