El Sol es tan pesado que concentra casi toda la masa. Todo lo demás (planetas, lunas y rocas) es solo un pequeño resto.

Imagina el sistema solar como un pastel gigante. Si lo repartieras, el Sol se quedaría con casi todo; al resto solo le tocaría una migaja. ¡Así de pesado es el Sol!
El Sol tiene 99,86 % de la masa total del sistema solar. En una balanza imaginaria: en un lado el Sol, en el otro todos los planetas, lunas, asteroides y cometas; el Sol apenas se movería. Lo demás (incluidos nosotros) es solo un 0,14 % del peso.
De ese 0,14 %, la mayor parte es Júpiter. Sin contar el Sol, Júpiter pesa el doble que todos los demás planetas juntos. La Tierra comparada con el Sol es como un grano de polvo. Caben unos 1,3 millones de Tierras dentro del Sol.
Al ser tan pesado, el Sol ejerce una atracción enorme: la gravedad. Es como una correa invisible que impide que los planetas se escapen al espacio. Mantiene todo en órbita y hace que la Tierra esté exactamente donde hace falta para que podamos vivir.
El Sol es el campeón indiscutible de peso: concentra el 99,86 % de la materia del sistema solar. Todo lo demás —del planeta más grande al grano de arena más pequeño— es solo un poco de material dando vueltas alrededor de una estrella gigante.